La visión de Francisco Cuervo

Desde los inicios hasta ahora

Con estas notas de Francisco Cuervo, dirigidas a sus amigos, comenzaba la andadura de Cantero de Letur en 1989

La Visión de Francisco Cuervo El Cantero de Letur
La Visión de Francisco Cuervo El Cantero de Letur

“¿Qué intento hacer? Crear una pequeña empresa agrícola y ganadera que transforme su producto básico –la leche- en queso El objetivo principal de esta pequeña empresa no es el de ganar dinero. La buena rentabilidad de esta empresa es una condición ineludible para su mantenimiento y desarrollo, pero no es el objetivo principal. Este es el de crear vida y trabajo, de modo que la salud, tanto de las tierras como de los animales, y de las personas que trabajan en ella, y de las que consuman sus productos se vea favorecida.”

Fue su visión; poca gente hablaba en aquellos tiempos de agricultura ecológica y mucho menos se proponía iniciar una aventura en este campo tan poco conocido entonces. Pero fue su visión: una fábrica de quesos que sirviera sobre todo para “crear vida y trabajo, de modo que la salud, tanto de las tierras como de los animales, y de las personas que trabajan en ella, y de las que consuman sus productos se vea favorecida”. Nuestra empresa nace por tanto desde presupuestos ecológicos y de preocupación por el medio ambiente y el desarrollo rural. Ese sigue siendo el espíritu que guía nuestra actuación y nuestra manera de entender nuestro trabajo como esfuerzo para el bien común.

Y Francisco y sus amigos se pusieron en marcha

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Los comienzos fueron muy duros. Debidos, en parte, a la falta de concienciación de la agricultura ecológica por el público, y en parte a nuestra falta de experiencia en este campo. Una de las dificultades derivada de la escasa implantación de este tipo de agricultura en España fue la dificultad de conseguir alimentos certificados. Otra dificultad muy importante fue la falta de concienciación del mercado, que no estaba dispuesto a pagar precios más altos por algo que no conocían. Las pérdidas fueron cuantiosas, y sólo el tesón puesto por quienes trabajaban allí y la aportación desinteresada de los que pusieron el dinero, pudo mantener la empresa en pie. En el año 1993, el fundador enfermó y dejó la dirección a un socio de esta empresa, Juan Leralta, quien con la ayuda de la mujer de Francisco Cuervo, Pilar Lecina, lograron que la empresa tendiera a estabilizarse y las pérdidas fueran disminuyendo hasta casi desaparecer. Su aportación fue muy importante en una época muy dificil.

“Francisco estaría muy orgulloso, el desarrollo rural es posible”

El viento bueno comenzó a soplar

En esta época comenzamos con la elaboración de yogur y la compra de leche de cabra ecológica a ganaderos de la zona. Estos nuevos ganaderos empezaron a producir con procedimientos ecológicos tras comprometernos con ellos a adquirir toda la leche que produjesen a un mayor precio que la convencional. De este modo conseguimos un hito quizás modesto pero que para nosotros es muy significativo y nos llena de orgullo: ser la primera empresa productora de yogur de cabra ecológico del país. Esto fue en el 1995.
Hoy nuestro producto llega cada vez a más personas y Cantero de Letur es una marca bien conocida en el sector de productos lácteos de agricultura ecológica y valorada por su extraordinaria calidad.

Nuestro mercado, que comenzó en el entorno de la Sierra del Segura, ya se extiendía en estos momentos por todo el mercado español con posibilidades inmediatas de exportación. Lo que fue en un principio un mercado limitado a los clientes ”iniciados” en estos productos (herbolarios, asociaciones de consumidores, dietéticas…) se amplió a las grandes superficies, logrando que estos productos lleguen al gran público. Con el fallecimiento de Francisco Cuervo en Junio de 1999, esta empresa perdía a su fundador, pero no su espíritu, ya que su idea seguía viva en quienes formamos parte de esta organización.

 

Francisco estaría muy orgulloso

A partir de 1999, se inició una nueva etapa en Cantero de Letur; nos instalamos en una nueva fábrica que nos permitió incrementar referencias y capacidad de producción, así como mejorar mucho la calidad y la seguridad alimentaria. Por esta época asume la dirección el hijo del fundador, Pablo Cuervo, tras completar sus estudios empresariales. Pablo, que ha compartido desde su infancia la experiencia de Cantero de Letur, mantiene vivos con un nuevo impulso los ideales fundacionales de la empresa. Después de más de 25 años de existencia, en Cantero de Letur nos queda la inmensa satisfacción de haber podido cumplir e incrementar el sueño que tuvo Francisco Cuervo un día de finales de 1989.

Y de esta manera, cuidando la salud y el medio ambiente, hemos podido contribuir a desarrollar de forma sostenible una zona desfavorecida como es Letur. En la actualidad damos empleo a decenas de personas directamtente y a través de ganaderías que dependen directamente de nuestra actividad y que se crearon precisamente por nuestra demanda de leche.

El desarrollo rural es posible



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